Aprendizaje
colaborativo
El aprendizaje colaborativo puede definirse como el conjunto de
métodos de instrucción o entrenamiento para uso en grupos, así como de
estrategias para propiciar el desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y
desarrollo personal y social.) En el aprendizaje colaborativo cada miembro del
grupo es responsable de su propio aprendizaje, así como el de los restantes
miembros del grupo (Johnson, 1993.)
Más que una técnica, el aprendizaje colaborativo es considerado una
filosofía de interacción y una forma personal de trabajo, que implica el manejo
de aspectos tales como, el respeto a las contribuciones y capacidades
individuales de los miembros del grupo. Lo que lo distingue de otro tipo de situaciones
grupales, es el desarrollo de la interdependencia positiva entre los alumnos,
es decir, de una toma de conciencia de que sólo es posible lograr las metas
individuales de aprendizaje si los demás compañeros del grupo también logran
las suyas.
El aprendizaje colaborativo surge a través de transacciones entre los
alumnos, o entre el docente y los alumnos, en un proceso en el cual cambia la responsabilidad
del aprendizaje, del docente como experto, al alumno y asume que el docente es
también un sujeto que aprende. Lo más importante en la formación de grupos de
trabajo colaborativo es vigilar que los elementos básicos estén claramente
estructurados en cada sesión de trabajo. Sólo de esta manera se puede lograr
que se produzca tanto el esfuerzo colaborativo en el grupo, como una estrecha
relación entre la colaboración y los resultados.
Los
elementos básicos que deben estar presentes en los grupos de trabajo
colaborativo para que éste sea efectivo son:
Principalmente, se caracteriza por lo
siguiente:
Se desarrolla mediante acciones de cooperación, responsabilidad,
respeto y comunicación, en forma sistemática, entre los integrantes del grupo y
subgrupos.
Va más allá que sólo el simple trabajo en equipo por parte de los
alumnos. Básicamente se puede orientar a que los alumnos intercambien información
y trabajen en tareas hasta que todos sus miembros las han entendido y
terminado, aprendiendo a través de la colaboración.
Se distingue por el desarrollo de una interdependencia positiva entre
los alumnos, en donde se tome conciencia de que sólo es posible lograr las metas
individuales de aprendizaje si los demás compañeros del grupo también logran
las suyas.
Aunque en esencia esta estrategia promueve la actividad en pequeños
grupos de trabajo, se debe cuidar en el planteamiento de las actividades que
cada integrante obtenga una evidencia personal para poder integrarla a su
portafolio de evidencias.
En este
video podemos analizar que el trabajo no es solo de una persona, siempre es
preciso compartir responsabilidades para la consecución de objetivos.


